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viernes, 4 de diciembre de 2009

Comenzar

Los sentimientos comienzan a aparecer, la resignación comienza a llegar, la razón comienza a engordar, las sensaciones comienzan a desesperar, las lágrimas comienza a gritar, los besos comienzan a reclamar, el orgullo comienza a despertar, la música comienza a sonar...


La pregunta del comienzo: ¿Cuándo terminará?

martes, 23 de diciembre de 2008

Hoy...

Hoy es uno de esos días donde me doy cuenta en dónde estoy parada en realidad… es de esos días donde un poquito de conciencia vuelve a mí y me susurra al oído lo inconciente que soy; es uno de esos días que no me gusta que lleguen por darme cuenta de hacia dónde voy…

Hoy es de esos días en donde caminas, caminas y caminas sin saber a dónde ir ni a quién seguir; esos días cuando despiertas del sueño y dices ‘cinco minutos más’, es de esos días donde una gota de coraje te recuerda lo efímero de una respiración…

Hoy es uno de esos días donde el sonido de la ciudad es el silencio más ruidoso de la realidad… es de esos días donde todo quiero explicar y nada puedo entender; esos días en los que saboreo el fin como si hubiera sido ayer, los días donde sé que la intuición ahora no fallará…

Hoy es uno de esos días que recuerdo lo que va a venir, esos días en los que mi castigo más grande es darme cuenta de lo que no hago, es de esos días donde lo desconocido es mi mayor ilusión y mi más grande temor…

Hoy es uno de esos días en los que quisiera dejar de sentir…

Pregunta del día: ¿Por qué hoy?

domingo, 19 de octubre de 2008

Extrañamiento ejercitador...


Últimamente me ha dado por hacer cosas que hace mucho no hacía; escuchar música que tenía olvidada, re-leer libros que alguna vez fueron favoritos, mirar fotografías que me hacen recordar lo que fui alguna vez, leer viejos escritos y reír y llorar y volver a sentir...


Muchas veces me pregunto qué cosas me hacían feliz antes... no sé si con tristeza o alegría recuerdo que todo era más simple, si quería reír reía, si quería chillar chillaba, si quería hablar hablaba sin temor a nada, si me quería enojar me enojaba, si quería cantar cantaba, si quería besar, abrazar o sentir, simplemente lo hacía... sentía y lo gritaba y lo sudaba y lo vivía...

Mientras corría y veía cómo la subidita del Bosque de Tlalpan (actividad que por cierto también retomé) se acercaba peligrosamente, recordé lo que mi hermano me había dicho unos minutos antes:
-Para mí esta subida es una filosofía de vida, vas corriendo y de repente llega, muchos se paran y la suben caminando, yo le doy más duro... cuando termina viene la parte plana y después la bajada... ahí te das cuenta que valió la pena no haberte subido caminando...-



Ahí estaba yo con 'Don´t stop the music' en mis oídos, recordando aquellos tiempos cuando le daba quién sabe cuántas vueltas a esa pista, cuando esa subidita -que es el infierno hecho curva- no era ningún obstáculo y por el contrario, me emocionaba llegar ahí... ahora sentía temor por no saber si llegaría si quiera a la mitad. En ese momento me di cuenta que estaba proyectando mi estado actual, en ese momento me di cuenta que en mi vida estoy subiendo caminando por miedo a no llegar.

Fue en ese momento cuando me propuse subir corriendo, sí, pero también hacerlo día a día... hacerlo y no sólo recordar lo feliz que antes era y lo libre que me sentía... Quiero correr sin que me importe saber si detrás de mí viene alguien, quiero correr sin ver los kilómetros que me faltan para terminar, quiero correr y emocionarme al ver la subida y disfrutar la bajada sólo como algo pasajero, no como lo máximo. 

No me gustaría volver a ser la que era antes, aparte de que es imposible, seria no aceptar todo lo que me pasa actualmente. Creo que dejar de extrañar será imposible, la diferencia es que ahora quiero extrañar eso que ya no está y saber que mañana extrañaré como soy hoy, no como fui ayer... 

Quiero dejar de tener miedo...

La pregunta del kilómetro: ¿Por qué las ardillas no se asustan al ver a tanto loco corriendo?