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lunes, 27 de octubre de 2008

Luego pasó...





La pregunta del luego: ¿Por qué la pasé tan bien?

domingo, 31 de agosto de 2008

Personas favoritas...

A lo largo de mis -ya casi- 24 años, todas las personas que han estado en mi vida de alguna u otra manera me han regalado parte de ellas mismas. En algunos casos, las experiencias no han sido muy buenas, en otros, son momentos increíblemente maravillosos y que recordaré hasta el día que me quemen... Todas han sido parte de mi historia, sin embargo, hay quienes han estado conmigo en momentos de risas, de lágrimas, de corajes, de logros, de felicidad, simplemente han compartido su libertad conmigo, han querido compartirla conmigo. Esas personas, sin dudarlo ni un respiro, son mis personas favoritas...

Pero ¿cómo distinguir a una persona favorita? Es muy sencillo, y estoy segura que todos ustedes, mis queridos lectores, tendrán en sus cajones a sus propias personas favoritas:

1.- No debe ser alguien con algún parentesco familiar, por lo general (aunque existen excepciones), la familia suele ser favorita, sería trampa, así que descarten a papás, hermanos, hijos, abuelos, primos, etcétera.
 
2.- Una persona favorita SIEMPRE, pero SIEMPRE tiene algún mote de cariño: Chancla, Rata, Manis, Propóleo, Amigui, Pato, Chaluco, Móndriga, Betini-Bikini, Sobrino, Roki y muchos más... Obvio, estos motes se los pusieron ustedes y tienen exclusividad, nadie más los puede usar. (NOTA: Una persona favorita puede ser acreedora a más de un mote cariñoso)

3.- Existen sólo dos maneras de convertirse en persona favorita:
a) Por tiempo. Alguien que a lo largo de los años ha estado ahí, ha querido estar, ha chillado, ha reído, ha escuchado, ha regañado, se ha embriagado, ha vivido con ustedes algo. Digamos que es como un derecho de antigüedad, es mucho más sencillo que alguien que conocen desde hace 4 ó 5 años (o más, claro) se vuelva persona favorita a alguien que acaban de conocer.

b) Por destino. Son esas personas que se cruzan en algún momento inesperado, personas que desde que las conocen saben que serán personas favoritas. Aquellas que aunque no tengan años de conocerse, confiarían su vida; esas personas que aunque conocen poco, es lo suficiente para saber que son las piezas del rompecabezas que les hacían falta.
4.- Cuando reconocen que existe alguien con quien podrían pasar horas, días, semanas, meses sin cansarse o aburrirse, presten atención, es muy probable que estén frente a una persona favorita. Son como imanes, hay algo inexplicable que los une, algo que está ahí, todo el tiempo. Si buscan estar mucho tiempo con alguien, aunque sea sólo para estar, no hay duda, es una persona favorita.


5.- Felicidad. Algo que siempre te dará una persona favorita es felicidad y no porque sea el objetivo, sino porque aunque esté lejos, pensarla te da un toque de felicidad, te arranca una sonrisa, un suspiro, un buen recuerdo. Estando junto a esa persona, lo demás es invisible. Una característica muy particular de las personas favoritas es que cualquier tipo de contacto con ellas mágicamente te pone feliz. Una llamada, unas chelas, un mensaje, un mail, un café, una comida, caminar. El gusto por estar con ellas es inmenso aunque las veas diario, aunque las veas sólo 1 vez al año, es igual.

6.- Quien da seguimiento a tus sueños y mejor aún, comparte sueños contigo DEBE ser una persona favorita. Alguien que igual que tú compra una serie de la lotería para ver si en una de esas le pegan al gordo, alguien que igual que tú sueña en ir a la luna y quedarse ahí para jamás volver a ser molestado, alguien que igual que tú quiere ir a comprar pulseritas a un lugar paradisiaco, alguien que igual que tú quiere recorrer el mundo ganando dinero cantando, alguien que igual que tú confía en que siempre las cosas mejoran y lo malo que vivimos es para disfrutar al doble todo lo bueno, alguien que igual que tú, lo que busca y quiere es la felicidad.

7.- Una persona favorita -aún no sé por qué-, siempre va a saber cómo te sientes, si estás feliz, triste, enojado, nervioso, ansioso, desesperado, angustiado. No sólo va a saberlo sino que se preocupará y mejor aún, tus tristezas las sufrirá, tus felicidades las reirá, tus lágrimas las secará luego de llorarlas contigo, te regañará por morderte los pellejitos de los dedos, tus logros los festejará y tus fracasos los aplaudirá. Está de más decirlo que uno también sabe cuándo su persona favorita se encuentra así.

8.- Alguien favorito, sabe que es favorito. En alguno de los instantes que han compartido, tú le has hecho saber que es una de tus personas favoritas, ya sea de manera literal o con acciones, palabras, abrazos, miradas, etcétera. Una persona favorita, sabe que es una persona favorita. Si has encontrado a una de éstas, le tienes que decir, que no te dé miedo ni pena. 'ERES UNA DE MIS PERSONAS FAVORITAS'

9.- Lo que hace una persona favorita es COMPARTIR, sólo eso, compartir lo que es, lo que le gusta, lo que no le gusta, comparte emociones, momentos, respiros, abrazos, consejos, regaños, risas, caricias, comparte su libertad...


Mis personas favoritas saben quiénes son, se los he dicho y trato de demostrárselos siempre que estoy con ustedes, aunque a veces no me sale como yo quisiera. Espero no herir susceptibilidades al mostrar las fotos de mis personas favoritas.



La pregunta favorita: ¿Yo de quién soy persona favorita? Yo misma respondo: ¡Qué importa!

P.S. Triste, pero en cualquier momento alguien favorito puede dejar de serlo...
 

lunes, 11 de agosto de 2008

Saldo rojo: 5 víctimas

¿En dónde tenía la mente? ¿En qué estaba pensando? ¿Me golpeé la cabeza? 

Víctima 1: El Roki...
La razón: Ni yo misma la sé, tal vez la suma de los factores: el estrés, el trabajo, la desesperanza, el coraje, la impotencia, la invisibilidad, la falta de comida y sueño, las paranoias, los mal viajes, mi suéter rojo con blanco, mi plática virtual con Betini, el papel higiénico que no es higiénico, mi escrito transparente, no lo sé; era un encabronamiento y enfurecimiento como hace mucho no lo sentía, de esos que te hacen gritar, brincar, reír de nervios, golpear paredes, correr, chillar, apretar tu cuerpo hasta que un grito deja escapar ese sentimiento...

Víctima 2: La Rata...
El momento: Cuando fui a despedirme para desear una pronta finalización de sus labores. Tenía tantas ganas de abrazarla, de gritar con ella, de contarle, de compartir ese maldito malestar, lo necesitaba. Sin embargo, con un segundo más en ese lugar hubiera explotado como brujita del 15 de Septiembre. Creo que es la única persona que puede entender un poquito mis estados de ánimo a pesar del poco tiempo de conocer nuestras identidades... Muy seguido siento que la voy a hartar y que un día me dirá "carajo, ya déjame en paz", aun así sigo molestando...

Víctima 3: El Lic. Urrutia...

El motivo: Si lo veía me quebraba, si lo abrazaba hubiera inundando esa casa fea y holible. Como ser educado y diplomático que soy tuve que entrar a decir 'hasta pronto'; sin embargo, era lo que menos quería en ese momento, lo único que llenaba mis neuronas era salir corriendo de ahí sin decir nada, sin explicar, sin sentir... Era imposible y terminé por cumplir el requisito de educación de muy mala manera... Ultimadamente, ¿quién soy yo para quitarle tiempo, para robarle aire, para arrancarle tranquilidad? 
Y la puerta corrediza azotó...

Víctima 4: El Amiguito Hermoso y Madreado...
Las palabras: "Amigo me siento de la chingada"... tardé más en secarme las pestañas que en lo que entró su llamada. Yo caminaba con macleta en hombros y con zapatitos de caricatura (tun tun tun tun caminar tun tun tun tun a correr). Con la voz rota trataba de explicar lo que me sucedía sin poder llegar a ningún lado, al final del día yo era la responsable de todo eso, conciente estaba, lo sabía, siempre lo supe; el amigo sin saber qué decir me acompañaba junto a cada charco que salpicaba mis tobillos... El reloj avanzaba y mi sangre se enfriaba, el olor a tacos de suadero me hizo recordar hacia dónde iba...

Víctima 5: La noche...

No hay razón, ni momento, ni motivo, ni palabras...



La pregunta: ¿Por qué quiero encontrarle explicación a todo?