lunes, 11 de agosto de 2008

Saldo rojo: 5 víctimas

¿En dónde tenía la mente? ¿En qué estaba pensando? ¿Me golpeé la cabeza? 

Víctima 1: El Roki...
La razón: Ni yo misma la sé, tal vez la suma de los factores: el estrés, el trabajo, la desesperanza, el coraje, la impotencia, la invisibilidad, la falta de comida y sueño, las paranoias, los mal viajes, mi suéter rojo con blanco, mi plática virtual con Betini, el papel higiénico que no es higiénico, mi escrito transparente, no lo sé; era un encabronamiento y enfurecimiento como hace mucho no lo sentía, de esos que te hacen gritar, brincar, reír de nervios, golpear paredes, correr, chillar, apretar tu cuerpo hasta que un grito deja escapar ese sentimiento...

Víctima 2: La Rata...
El momento: Cuando fui a despedirme para desear una pronta finalización de sus labores. Tenía tantas ganas de abrazarla, de gritar con ella, de contarle, de compartir ese maldito malestar, lo necesitaba. Sin embargo, con un segundo más en ese lugar hubiera explotado como brujita del 15 de Septiembre. Creo que es la única persona que puede entender un poquito mis estados de ánimo a pesar del poco tiempo de conocer nuestras identidades... Muy seguido siento que la voy a hartar y que un día me dirá "carajo, ya déjame en paz", aun así sigo molestando...

Víctima 3: El Lic. Urrutia...

El motivo: Si lo veía me quebraba, si lo abrazaba hubiera inundando esa casa fea y holible. Como ser educado y diplomático que soy tuve que entrar a decir 'hasta pronto'; sin embargo, era lo que menos quería en ese momento, lo único que llenaba mis neuronas era salir corriendo de ahí sin decir nada, sin explicar, sin sentir... Era imposible y terminé por cumplir el requisito de educación de muy mala manera... Ultimadamente, ¿quién soy yo para quitarle tiempo, para robarle aire, para arrancarle tranquilidad? 
Y la puerta corrediza azotó...

Víctima 4: El Amiguito Hermoso y Madreado...
Las palabras: "Amigo me siento de la chingada"... tardé más en secarme las pestañas que en lo que entró su llamada. Yo caminaba con macleta en hombros y con zapatitos de caricatura (tun tun tun tun caminar tun tun tun tun a correr). Con la voz rota trataba de explicar lo que me sucedía sin poder llegar a ningún lado, al final del día yo era la responsable de todo eso, conciente estaba, lo sabía, siempre lo supe; el amigo sin saber qué decir me acompañaba junto a cada charco que salpicaba mis tobillos... El reloj avanzaba y mi sangre se enfriaba, el olor a tacos de suadero me hizo recordar hacia dónde iba...

Víctima 5: La noche...

No hay razón, ni momento, ni motivo, ni palabras...



La pregunta: ¿Por qué quiero encontrarle explicación a todo? 

2 comentarios:

Edgar Durán dijo...

mirnola cara de bola, ahí te va un consejo: Agarra la paleta de caramelo macizo que más te guste, la que neta te vuelva loca... dale una chupadita, luego dos, después tres. Por ultimo, mastica todo la paleta, toda toda. Nunca tragues el caramelo, guarda toda la paleta en tu boca hasta que sientas que te estas ahogando y que te caga esa paleta.

Luego escupe todo. Tíralo al suelo y mira que aliviada te encontrarás después de hacer esto. No te miento, seguirás empalagada, pero el mal sabor te lo quitas con agua...

No sé qué tipo de consejo es este, pero avísame si funciona.

julieTita dijo...

Con el estado de ánimo que me cargo, amigo, cuando vi tu comentario los bomberos me envidiaron al ver salir tanta agua de mis ojos...

No sé cuál era el significado para ti, pero para mí tuvo uno muy grandote y me encantó...

Te amoooouuuuu!!! Gracias por estar...